La Historia es una ciencia social que logra una reconstrucción imperfecta del pasado. Y lo es porque la perfección no existe en ninguna actividad humana y, claro, el historiador no puede escapar de esta realidad. Recurrimos a fuentes, indicios y huellas disponibles que no siempre son completas, fidedignas o del todo confiables. Es tarea del investigador del pasado dilucidar científicamente en cuáles confíar y en cuáles no. Para eso hay que involucrarse con la mayor objetividad posible, hacer las preguntas correctas e investigar a fondo cada pista que el pasado nos envía.
Desde Ranque y su historicismo alemán, desde el eurocentrismo colonial hasta la mirada de Block y Brudel en la revista Annals francesa o la moderna historia social y la micro historia de la actualidad la forma de hacer historia fue cambiando. El historiador hoy apela a otras ciencias sociales como la antropología y la sociología (en una relación no siempre armoniosa con esta última) para hacer su trabajo.
Cómo estoy dando mis primeros pasos en la formación académica en la materia no pretendo de este blog más que compartir y quizás contagiar la pasión por la Historia al publicar aquí pequeñas investigaciones y hechos históricos que puedan atrapar la atención de los lectores. Espero poder lograrlo.
Osvaldo Igounet - historiador incipiente
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